alodia

¿Quién soy?

Soy Alodia, y adoro ser madre: jugar con mis hijos, verlos aprender cosas nuevas, escuchar su risa, contarles cuentos, cantar canciones, experimentar, abrazarlos, disfrutar de su compañía, en definitiva, verlos crecer cada día . Pero al mismo tiempo, me encanta ser coach, acompañar a otras personas en los procesos de coaching, escuchar sus historias, dar la vuelta a creencias limitantes, buscar opciones, perseguir sueños y cumplirlos, en definitiva, ver crecer a las personas.

¿Cómo he llegado hasta aquí?

Desde pequeñita tenía serias dudas sobre lo que quería ser de mayor. No sabía cuál era mi vocación. En el instituto hacía radio y escribía relatos pero al llegar a bachillerato me centré en las ciencias. Finalmente estudié ingeniería técnica electrónica pero al terminar la carrera no me terminaba de ver trabajando como una ingeniera pura, así que hice un máster en Marketing y Comunicación de Empresa que me permitió entrar a hacer prácticas en una gran empresa internacional, en la que he trabajado durante diez años, pasando por diferentes puesto de marketing.

Al llegar mi primera maternidad, sufrí una gran transformación personal, por un lado estaba totalmente enamorada de mi pequeño y disfrutaba de cada minuto que pasaba a su lado, pero al mismo tiempo, deseaba desarrollarme personal y profesionalmente. Sentí que no sólo quería ser madre, sino que con todo lo que estaba aprendiendo y creciendo, podía hacer grandes cosas a nivel profesional. Y así descubrí el coaching.

Y me puse a estudiar un máster de coaching, inteligencia emocional y programación neurolingüística, compatibilizándolo con mi trabajo y con mi maternidad. Para mí el coaching me permitía ganar herramientas para las dos facetas, la de ser madre y la de desarrollarme profesionalmente.

Y en cuanto comenzó el máster de coaching, me enamoré del coaching. Descubrí lo que llevaba años buscando, mi vocación. Algo que me apasionaba y que me hacía volar.

Y de esta forma, nació MAMÁCOACH, con el propósito de conciliar, de poder estar más tiempo en casa, y a la vez dedicarme a mi pasión.

Con la llegada de mi segundo hijo y casi por casualidad, llegó a mi Disciplina Positiva, una forma de educar a los niños en positivo, sin gritos, ni castigos, ni amenazas, pero con normas claras y estructura, respetando tanto al niño, como al adulto, como las circunstancias. Y decidí certificarme como educadora de familias de Disciplina Positiva, y Educadora de Disciplina Positiva para la Primera Infancia, esa delicada etapa de los 0 a los 6 años.

Disciplina Positiva me enseñó la importancia del autocuidado, y me ayudó a mejorar mi comunicación para que mis hijos me entendieran mejor y para que les llegara más claro el mensaje. Y me hizo ver que no se trata de ser madres o padres perfectos, sino de ver los errores como oportunidades para aprender y de buscar soluciones a los conflictos del día a día.

Y no siempre es fácil, a veces el cansancio, los nervios, el agotamiento, hacen que pierda la paciencia, pero cada vez son menos esos momentos y más los momentos en los que puedo conectar con mis pequeños y ayudarles a entender qué les pasa.

Y en este maravilloso camino de ser mejor mamá y mejor profesional, he tenido la suerte de poder conocer a grandes mamás y papás que han dicho cosas sobre mí como:

«Después de hacer los talleres con ella no puedo más que decir cosas buenas. Una gran profesional, con mucha empatía y consciente de lo que remueven sus talleres. Gracias por ayudarme a ser mejor persona.» Laura Pérez

«Tienen unos cursos fabulosos. Muy profesionales, dinámicos y para toda la familia. Una experiencia muy recomendable. Tras buscar varios sitios con disciplina positiva, estoy muy contenta con mi elección y de haberlo hecho aquí en Mamá Coach. Repetiré sin dudas. Muy útil para los padres y grandes cambios en los niños. Y el grupo de trabajo maravilloso para compartir las experiencias del día a día y trabajar para saber manejar ciertas situaciones. Muy contenta con los resultados.» Ana

Gracias a tod@s y cada un@ de l@s valientes que habéis pasado por MAMACOACH.

Porque ser padres es mucho más

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